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Ejercicios de golf

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Algo bastante común en golfistas, nos referimos al quedarse atrapado, atascado o sin espacio en la bajada del palo.

Klever Tee Time / Redacción

Esto ocurre cuando el golfista tiene el palo demasiado alejado o demasiado dentro, tanto que no hay el suficiente tiempo o espacio para que sus manos se coloquen en una buena posición de impacto.

Aunque la posición de impacto es la más importante de todo el swing de golf. Si un golfista no es capaz de conseguir una buena posición de impacto, será incapaz de conseguir un buen golpe.

Dicho esto, aunque se sobreentienda, la bajada del palo es la antesala a la posición de impacto, así que, es imposible tener una buena posición de impacto si tus manos se quedan atascadas en la bajada. ¿Cómo sé si me estoy atascando en la bajada?

Seguramente te estás atascando en la bajada si pegas muchos slices o ganchos (la bola sale directa a la izquerda con mucho efecto cerrando). Son dos golpes muy diferentes, prácticamente extremos, pero que suelen tener el mismo origen.

Uno proviene de una compensación exagerada y el otro viene de un fallo de ejecución. A menudo también es una causa directa del , ya que atascarse en la bajada hace que peguemos con el “hosel” antes que con la cara.

Por qué nos atascamos en la bajada:

Si te ves afectado (muy a menudo) por alguno de estos fallos este artículo es perfecto para ti. Lo primero que debemos entender es por qué los golfistas se atascan en la bajada. Existen 3 motivos principales:

  1. Colocarse demasiado cerca de la bola

Es una tendencia muy común en golfistas aficionados, por alguna razón, se sienten más cómodos encontrándose cerca de la bola. Ten en cuenta esto: Aunque puedas sentirte más cómodo con la bola cerca de la bola, siempre debes dejar el suficiente espacio para la rotación y para que pasen los brazos.

  1. Demasiado peso en la pierna trasera

Esto sí que es algo extremadamente común en golfistas aficionados, especialmente los jugadores de fin de semana. Esta tendencia proviene de la falsa creencia de que para que la bola se levante hay que pegarla hacia arriba (una manía que se instaura en las fases iniciales de aprendizaje) como ya hemos comentado en muchas ocasiones, es todo lo contrario.

Cuando un golfista tiene demasiado peso en la pierna trasera tiende a inclinar también la espalda, lo que cierra el espacio para que pasen las manos y liberen la cabeza del palo a través del impacto. Topazos y sapos son la principal consecuencia de este error.

  1. Stance muy cerrado

Cuando el stance es muy cerrado, con el pie delantero más adelantado que el trasero, tenemos libertad de movimiento en la subida para rotar, aunque, a menudo, nos desvía hacia una subida demasiado por dentro. Creando problemas de espacio, nuevamente, en la bajada. 

Ejercicios para evitar atascarse en la bajada;

Ahora que ya conocemos las principales causas de este error de swing, vamos a ver como evitarlas y conseguir una bajada correcta. Verás que todas las propuestas son relativamente fáciles.

Brazo colgante.

El primer ejercicio se enfoca a solucionar el problema de un stance demasiado cercano a la bola. Lo mejor de este ejercicio es que puedes realizarlo en el recorrido (incluso en torneos) antes de cada golpe. Para asegurarnos que estamos a la distancia de bola correcta dejaremos colgar nuestros brazos.

  1. Colócate a la bola (normalmente)
  2. Apoya el palo en tu pierna y mantente en posición de stance
  3. Relaja todos los músculos del tren superior
  4. Deja caer tus brazos, de forma natural
  5. Donde queden tus manos es donde debería estar el grip del palo.

Este ejercicio, además, proporciona un correcto ángulo de espalda. Si tu espalda está demasiado recta (alta) tus brazos colgaran a los lados del torso. Si estás demasiado agachado quedará más de una palma entre tus manos y tus piernas.

Ángulo de espalda.

Para realizar este ejercicio deberás grabar tu swing desde detrás de la bola y desde el frente del jugador, graba en la velocidad de vídeo más baja posible (slow motion)

  1. Visualiza el vídeo dibujando una línea en tu espalda (o coloca alguna marca)
  2. Deberías mantener el mismo ángulo de espala antes, durante y después del impacto.
  3. Coge un palo y colócalo contra tu espalda, de forma vertical, debería tocarte en tres puntos; la cabeza, a media espalda, la rabadila.
  4. Simula el movimiento de swing para experimentar la rotación correcta en la subida y bajada.

Alineación.

El ejercicio de alineación lo debería realizar todo golfista en todas sus prácticas, tenga problemas de alineación o no.

  1. Coloca un palo alineado hacia tu objetivo.
  2. Pega algunos golpes, asegurándote de que mantienes las líneas (pies, caderas, hombros…)
  3. Prueba de alinearte sin palo ni referencia.
  4. Una vez en stance, coloca el palo en tus pies y sal de la bola para comprobar tu alineación.

Últimas reflexiones:

Si tienes problemas de slice, hook (pulleado) o socket, probablemente estés quedándote sin espacio en la bajada y esta es la causa de tus malos golpes.

El golfista medio suele subestimar la importancia de la rotación de caderas en el swing.

Klever Tee Time /Redacción

Realmente es muy complicado conseguir velocidad de swing o un impacto consistente sin usar correctamente las caderas, aunque la mayoría de golfistas aficionados centras sus prácticas en otros aspectos.

¿Qué aporta realmente la rotación de caderas?

Vamos a intentar entender, a modo de resumen, los beneficios más destacados que nos aporta una correcta rotación de caderas al swing de golf.

Primero. GENERAR VELOCIDAD

Este es uno de los propósitos principales de usar bien las caderas. Si quieres generar velocidad de palo y, más importante, mantenerla a través del impacto, tus caderas juegan un rol muy importante.

Si te fijas en los swings de los profesionales del Tour (a cámara lenta) especialmente con el driver, vas a ver giros de cadera muy poderosos que atraviesan todo el impacto hasta el finish.

Segundo. PONE TU CUERPO EN POSICIÓN

Sin una buena rotación de caderas tu cuerpo va a quedar “un poco descolgado” hacia atrás durante la bajada del palo. Como resultado vas a tener muchas dificultades para conseguir un impacto sólido.

Una buena rotación de caderas coloca a tu cuerpo en la posición óptima para el impacto con la bola.

Tercero. MEJORA TU TEMPO

Todo buen swing de golf necesita un buen tempo y ahí es donde vuelve a entrar la rotación de caderas. Usando las caderas del mismo modo en cada swing que realicemos crearemos nuestro propio tempo de swing.

Ejercicio 1: El swing “seco”

Este es uno de los mejores ejercicios para experimentar cómo se siente el usar las caderas correctamente, no es necesario ni usar un palo de golf, por lo que es fácil ponerlo en práctica en cualquier momento en cualquier lugar.

  1. Lo primero que haremos será colocarnos en posición de stance, como si tuviéramos un hierro largo entre las manos (pero sin palo).
  1. Vamos a cruzar los brazos sobre el pecho, tocando el hombro izquierdo con la mano derecha y viceversa.
  1. Empezamos a realizar swings. La subida será controlada por el giro de hombros rotando hacia el lado opuesto del objetivo (imaginario).
  1. Cuando finalices la subida, usa las caderas para iniciar el movimiento de bajada ese es el punto clave, sin el movimiento de brazos activo es más fácil sentir los movimiento y rotaciones de las caderas.
  1. Sigue rotando tus caderas por completo hasta llegar a una posición de finish que te permita mantenerte estable y en equilibrio.

Aunque no usemos un palo de golf, este ejercicio ayuda muchísimo a ganar sensaciones y para enseñar al cuerpo el movimiento correcto de caderas. Muchos golfistas realizan el swing con movimientos (exclusivamente) de brazos por lo que pude que experimentes sensaciones desconocidas hasta el momento.

Ejercicio 2: Medios golpes en el campo de prácticas

Para este sí que usaremos un palo de golf y algunas bolas.  La idea de este ejercicio es aprender cuanta potencia podemos generar usando las caderas correctamente, aunque el resto del swing no colabore demasiado.

  1. Puedes usar gran variedad de palos, pero te recomiendo un hierro 7.
  1. Elige el objetivo al que dirigiremos los golpes (solo de línea, sin importar distancia de los golpes)
  1. Al realizar medio swing, no tendremos una acción lateral tan elevada como en un swing entero así que retrasaremos la bola un pelín, medio dedo.
  1. Para realizar el golpe rota tus hombros al lado opuesto del objetivo hasta que tu brazo izquierdo quede paralelo con el suelo.
  1. En ese punto, en lugar de seguir subiendo, vas a iniciar la bajada. Asegurate que son las caderas quienes inician el movimiento de bajada.
  1. Desgira a través del impacto para mandar la bola en línea al objetivo.

Realiza este ejercicio y descubre lo consistente que puedes ser, además de la potencia que puedes generar con medio swing, pero usando correctamente las caderas en el swing de golf.

Últimas reflexiones:

Dales una oportunidad a estos ejercicios y a tus caderas, no es un movimiento muy complicado técnicamente, simplemente hay que ir ajustando los tempos para cuadrar un correcto desgiro (de caderas) a través del impacto.

No verás los progresos de la noche a la mañana, pero, sin duda, aportarán mucha más consistencia a tu swing y, como consecuencia a tu golf en general.

El golf se juega un 90% con la cabeza, es realmente importante

Klever Tee Time / Redacción

Ya que una vez que hemos aprendido las habilidades físicas del golf, el rendimiento que debemos cumplimentar lo hacemos mediante la mente, es decir, la psicología mental que cada uno tengamos (positiva o negativa) nos decantará a obtener un resultado en el juego u otro muy diferente.

Para poder entrenar y conseguir extraer el mayor rendimiento a nuestra mente, hay una serie de consejos fáciles y sencillos e importantes:

1. Quédate siempre en el presente. Centrate en el golpe que debes hacer y olvida lo pasado anteriormente.

2. Hazte con una rutina pregolpe y repítela en cada golpe. Te ayudará siempre que tengas presión porque la liberaras con ella.

3. Visualiza el golpe que vas a realizar. Te dará más confianza a la hora de realizar un disparo, aumentando la probabilidad de que consigas el resultado visualizado.

4. Confía ciegamente en tu swing . Si has pasado horas y horas entrenandolo, ¿porque no va a ser correcto?.

5. ¡¡Piensa en positivo!!. No pienses en “evitar el agua” sino en “llegar a green”.

Estoy seguro que costará aplicar estos sencillos consejos y desear que nuestra siguiente salida al campo podrás ir “entrenando” tu mente e ir consiguiendo alcanzar los objetivos.

Si nos ponemos a pensar, cuando hemos vivido o hemos visto en televisión el caso de estar jugando muy bien hasta que en un hoyo al azar comenzamos a realizar golpes sobre par o peor.

Klever Tee Time / Redacción

Esta serie de malos resultados es aplicable a cualquier golfista, es decir, nadie se libra de ellos; ni los profesionales. Y es la causa principal de los altos resultados de una vuelta. Por un lado debemos ser capaz de controlar nuestras emociones no solo físicas, sino psicologicas con nosotros mismos. 

Es necesario aprender a controlar nuestro cerebro y no castigarnos en el recorrido echando la culpa a nuestras carencias físicas de juego o a las condiciones del campo.

El mejor consejo que se puede dar dar es el de concentrarse al máximo al realizar el siguiente golpe sin tener en cuenta y con la mente en blanco si acabas de hacer un mal golpe para no detenerse en él.

Si hecemos un mal hoyo (doble bogey o peor), asegurate de realizar bogey, par o incluso mejor resultado en el siguiente hoyo. Con ello romperemos los patrones de la mala suerte de ese día.

Seamos conscientes de que siempre vamos a tener malos resultados en algún hoyo o con algún golpe, incluso si nuestro resultado final es bajo nuestro handicap, pero por ello deberemos siempre aprovechar nuestras capacidades de puntuación y de extraer nuestra positividad psicológica.

El segundo y último consejo también tiene relación con la actitud psicológica pero con un primer acto físico. Tras un mal golpe u hoyo debemos realizar una inspiración profunda y visualizar el siguiente golpe con la seguridad que será el mejor golpe de nuestra vida. Muchas veces, estas simples visualizaciones harán más de lo que imaginas.

Es decir que tu mente lo es todo en el golf y en muchos otros deportes. Verás que cuando puedas controlar tus emociones y tu mente, mejor vas a jugar al golf.

Los piques en el green o marcas de bola, son la pesadilla de cualquier jardinero de golf que desea tener lisos sus greenes para poderlos ofrecer a los jugadores.

Klever Tee Time / Redacción

 Son agujeros, marcas, depresiones o cráteres, formados al descender una bola de golf de manera vertical y más o menos violenta en la superficie de un green. La reparación de esas marcas es imprescindible y muy importante, tanto o más que repararlas de la forma correcta.

El pique de una bola en el green causa una depresión en la hierba y muchas veces arranca un trozo de la misma, dejando no sólo una cicatriz, sino también un hoyo en la superficie que debemos nivelar y taparlo. Reparar y alisar una marca ayuda a mantener saludable la hierba. Pero la “reparación incorrecta” de una marca de bola puede llegar a provocar más daños que no hacerlo, ya que ocasionara el doble de tiempo en sanar, que las que se reparan correctamente.

La reparación de los piques no es sólo importante para la salud de los grenes y para ejecutar suaves putts. No es sólo una cuestión de etiqueta de golf. Es nuestra obligación ayudar a cuidar de los campos de golf en los que jugamos.

Si eres como la mayoría de los golfistas (profesionales o aficionados) siempre estás buscando la forma de mejorar tus resultados. 

Klever Tee Time / Redacción

Ya sea para ganar a los amigotes, mejorar el handicap o ganar más dinero jugando a golf.

¿Te gustaría meter más putts?

Por alguna razón muchos jugadores de golf, cuando quieren mejorar su nivel de juego se centran exclusivamente en comprarse lo último en material y pasar largas horas en el campo de prácticas… En lugar de centrarse exclusivamente en una cosa, el putt.

Sí. Ya se que es más divertido pegar bombazos al driver en el campo de prácticas que mejorar nuestro golpe de putt. Pero si de verdad quieres mejorar como golfista, bajar tus resultados o tu handicap debes trabajar directamente en lo que te hará mejorar.

Cuando putteamos entran en juego muchos factores, tiene una gran parte técnica, también debemos leer bien las caídas, además del factor mental y la alineación. Muchos golfistas trabajan fervientemente en las tres primeras facetas del putt, pero es muy común dejar olvidada la última. El alineamiento.

Puedes golpear a la bola perfectamente, puedes haber leído la caída al dedillo y afrontar el putt con el correcto estado mental, pero si no estás apuntando correctamente casi seguro que no vas a embocar. Puedes volverte loco corrigiendo tu golpeo para compensar que no apuntas bien o puedes apuntar correctamente.

¿Cómo alinearse correctamente con el putt?

La forma más fácil y rápida de mejorar como nos alineamos en la bola a la hora de puttear es marcar la bola. Hay muchas formas diferentes de hacerlo, así que vamos a ver cómo pueden las líneas que pintamos en la bola ayudarte a mejorar.

I Marcar la bola para identificarla.

En primer lugar, marcar la bola con algo que nos resulte fácil de identificar es algo que todo golfista debería tener el hábito de realizar.  El primer beneficio de marcar la bolas es muy evidente, básico, pero muchos golfistas todavía no lo usan; Identificar la bola.

II Marcar la bola para mejorar la alineación con el putt.

Esta es la segunda razón de peso por la que deberías marcar tus bolas de golf, y es que una buena marca te ayuda a alinearte correctamente con el putt. Como ya he mencionado anteriormente, puedes tener un golpeo perfecto en el green, pero, si no apuntas bien de nada te va a servir.

Por eso es muy importante tener un sistema que nos ayude a comprobar nuestro alineamiento y cuadrarnos hacia el objetivo; a continuación los métodos para marcar la bola más usados para alinearse correctamente en el putt.

LÍNEA RECTA:

Pintar una línea recta es seguramente la forma más común de marcar la bola, incluso entre golfistas aficionados. Todo lo que necesitas realizar es pintar una línea bien recta y, al colocarla en el suelo, haremos que la línea pintada apunte directamente hacia nuestro objetivo.

La idea es que, como la mayoría de putters lo permiten, al colocarnos en la bola para puttear; la línea que hemos pintado en la bola coincidirá con la rayita de alineación de nuestro palo.

LÍNEA EN T

Dibujar líneas perpendiculares en forma de T también ayuda mucho en el green. No solo ayuda para apuntar correctamente, también sirve para cuadrar la cara del palo como es debido.

Una vez tenemos la bola marcada correctamente, una línea recta + una línea perpendicular y la bola colocada en el suelo. Cuadramos la cara del palo con la línea perpendicular y apuntamos con la línea recta de la bola.

Es una metodología usada principalmente por golfistas aficionados, aunque implica pintar “bastante” la bola, es un método eficaz y recomendado para todo tipo de golfistas.

Si quieres usar las marcas de alineación para cuadrarte correctamente en cada putt, igual te interesa elegir un putt diseñado para las marcas de alineación.

Marcar la bola correctamente.

Evidentemente, si vamos a usar las marcas en la bola como método de alineación a la hora de puttear, algo más que recomendado, lo ideal (para empezar) es usar guías de marcación para hacerlo correctamente y dibujar líneas rectas.

Poco a poco irás desarrollando el pulso para pintarlas a mano y a ojo, pero, de inicio, recomendado que cuentes con ayuda para garantizar que las líneas que pintas realmente van a ayudarte a mejorar tu golf.

Últimas reflexiones:

Como ya has visto, existen muchas formas diferentes de marcar la bola de golf, así que, si te estás preguntando cual es la forma correcta de hacerlo… ¡La respuesta es simple! La que mejor te vaya a ti.

Cuando jugamos a golf cada golpe cuenta. Siempre. Ya sea una competencia, una vuelta entre amigos o un partido en solitario. 

Klever Tee Time / Redacción

El más mínimo error puede costar el resultado de toda una vuelta. Los mejores golfistas del mundo, aquellos que se ganan la vida en los Tours profesionales, están más que acostumbrados a ello; a la presión, al reto, a la constante evaluación.

I La paciencia obtiene recompensa

Es algo de lo que se ha hablado mucho, pero no hay mayor realidad que esta. Incluso Jack Nicklaus es un gran defensor de este concepto. No es posible forzar una buena vuelta, especialmente una que se juega para ganar.

Lo máximo que se puede hacer en el campo de golf es identificar el golpe más efectivo, aquel que creemos que podremos realizar en prácticamente cualquier situación y, posteriormente, intentar ejecutarlo con todo. Algunos de estos golpes saldrán bien, otros no…  Se necesita calma y paciencia para aceptar y comprender este hecho.

Si no tienes paciencia puede que llegues a la desesperación o, incluso, a la agresividad y eso nunca ha permitido a nadie ganar un torneo de golf.

II Los nervios afectan más al putt.

Los nervios afectan en exceso al putt, más que a cualquier otro golpe. Se trata de una cuestión psicológica que afecta especialmente a los putts cortos, aquellos que se consideran embocables, debido a que mentalmente creemos que debemos meterlos, se supone que hay que embocarlos y fallarlos es casi una humillación.

En el otro extremo tenemos los putts más largos, inevitablemente un golfista con el pulso acelerado que se enfrente a un putt largo, pensará en los 3 putts. El green es considerado como la parte “fácil” del golf, por ello es donde inconscientemente nos cargamos de más presión y nervios.

III Saca tu instinto asesino.

Esta invención se le atribuye a Walter Hagen, se decía que nunca entraba en un campo de golf si no era para ganar. No solo para ganar, para obtener la máxima ventaja, de forma arrolladora.

Para algunos golfistas no existen partidos amistosos, siempre juegan para ganar, para sacar su juego a relucir. Es una buena forma de crear una mentalidad de golf óptima en el recorrido. Evidentemente sin caer en pedanterías ni fanfarroneo, de lo contrario nadie querrá compartir partido contigo.

IV Acepta tu handicap.

La mejor (y más fácil) forma de ganar una partida de golf, incluso un torneo, es aprovechar todo el handicap. No intentes impresionar a nadie con tu juego, no intentes cambiar de swing o hacer cosas raras para aparentar ser mejor jugador.

Nunca fuerces tu juego. Juega en consonancia con tu handicap, con tu nivel de juego, afronta cada hoyo y cada golpe según tus posibilidades y experiencias pasadas. Si te ciñes a este guion, verás como mejoras tus puntuaciones.

V Si tienes dudas: para y vuelta a empezar.

Es algo que debes interiorizar desde ya. Acostúmbrate a salir de la colocación si te das cuenta que algo no va bien o no está suficientemente claro. Siempre que te distraigas repite todo el proceso desde el inicio. Incluso algunos profesionales vuelven a meter el palo en la bolsa para que el reinicio de proceso (preparación del golpe y rutina) sea lo más real.

VI Acepta el miedo y el enfado.

Las dos emociones que más aparecen en una vuelta de golf son el miedo y el enfado. Lo que marca la diferencia entre golfistas es su capacidad para negociar con ambas, como afrontes y reacciones al miedo o el enfado repercutirá directamente sobre tu golf, tu resultado, hasta tu humor.

Acepta que el miedo y el enfado son parte del proceso, parte del partido. Poco a poco irás lidiando mejor con cada situación hasta que encuentres tu vía de escape.

EXTRA: Olvídate de los malos días.

El secreto para dominar el golf, y es algo aplicable a principiantes y golfistas profesionales, es cultivar un enfoque mental del juego que te permita olvidar los malos golpes, los malos días, incluso las malas rachas.

Hay que ser paciente y confiar en uno mismo, saber, en el fondo que, tarde o temprano tu juego volverá a sus mejores momentos.

Jugar bien a golf significa únicamente completar el recorrido con pocos golpes. El resultado es el principal indicativo de nuestro nivel de golf.

Klever Tee Time / Redacción

Algunos golfistas, especialmente los aficionados, tienden a buscar la perfección y creen erróneamente que un buen nivel de golf es aquel que te permite hacerlo todo bien; Tener muy buen swing, pegar golpes bonitos, conseguir calles y greens en regulación… ¡Error! Nada de esto tiene que ver con nuestro nivel de golf, al fin y al cabo, lo único que importa al final del día es con cuántos golpes has completado el recorrido.

Te comentaremos algunas cosas de tu golf que puedes mejorar fácilmente, te ayudarán a ganar consistencia y mejorar tus resultados. Para conseguir mejores resultados jugando a golf no es necesario pasar largas horas en el campo de prácticas (para el aficionado medio) simplemente es cuestión de tener las cosas bien claras:

 Pégale más recto no más lejos.

Una nueva tendencia se está poniendo peligrosamente de moda. Propiciado en gran parte por algunos golfistas profesionales, para la mayoría de golfistas aficionados buscar más distancia no es una buena opción.

Casi todos los golfistas aficionados pueden mejorar sus resultados sin pegar ni un metro más largo. Entendiendo la relación entre la cara del palo, la línea de swing y crear golpes más controlados con un mejor impacto sí ayudará a conseguir mejores resultados. Céntrate en controlar tus golpes y olvídate de la distancia.

Mejora desde los 2 metros.

Si quieres centrarte en un aspecto concreto del juego, hazlo con el putt desde los dos metros. Esta es una de las formas más rápidas de mejorar tus resultados. Puedes conseguirlo con solo un poco de práctica.

La cara del palo en el momento del impacto controla el 92% de la línea de salida de la bola, así que el principal objetivo será mover el putter correctamente para que la cara llegue bien centrada.  Mejorar tu porcentaje de putts “cortos” embocados tendrá un efecto directo en tus resultados.

Distancia mejor que dirección

Especialmente en el juego corto y alrededor de green, debes trabajar y dominar tus distancias, incluido con el putt. Para conseguirlo céntrate exclusivamente en la distancia más que en la dirección, ambas son importantes, pero de inicio deja la dirección de lado.

En el juego corto necesitamos precisión y la distancia es la variable que más repercute, conseguir dominar la distancia de nuestros golpes nos dará muchas más opciones de approach y putt o de evitar los tres putts, así que “olvídate de la línea” y clava la distancia en tus golpes.

Toma consciencia de tus capacidades físicas

Debes entender tu cuerpo en profundidad, ser consciente de lo que eres capaz de hacer físicamente y mejorar tu swing en función de ello. Deja de comparte con otros golfistas, aunque sean de tu edad, construye tu propio swing, tu forma de jugar.

Conocer tus limitaciones es fundamental para jugar a golf de forma realista. Puedes elegir entre adaptar tu juego a ellas o, directamente, trabajarlas para que dejen de ser puntos débiles. Aprende lo que se adapta mejor a tu golf y basa tu juego en ello.

Coge más greens con los wedges

Coger greens con los wedges es algo que está al alcance de todos los golfistas aficionados y, además, marca una gran diferencia en la tarjeta de resultados. Sin embargo, es una parte del juego donde peor se desempeñan los aficionados. El error principal es golpear la bola a una distancia incorrecta.

Practica diversos golpes, con diversas distancias; simplemente cambiando la longitud de swing puedes conseguir varias distancias de stock. Céntrate en conseguir un ritmo y aceleración constante a lo largo del swing, en lugar de pegar hachazos o acelerones. Tu control de distancia mejorará drásticamente.

Últimas reflexiones:

Trabajando en estos aspectos verás como tu golf mejora, poco a poco conseguirás obtener un mayor control sobre la bola, reduciendo el total de golpes que necesitas para completar el recorrido. Recuerda, de inicio, olvídate de distancia o riesgos extra. Céntrate en dominar tus golpes al máximo y mantener la bola en juego.

La rutina previa al golpe es, sin duda, una de las herramientas más importantes y poderosas en el campo de golf. Como siempre comento, la rutina pre-golpe es la medida de éxito de un golpe de golf.

Klever Tee Times / Redacción

Lo que es más importante es recordar que, en el campo de golf, no vas a encontrar una inspiración divina que te nutra. Para evolucionar como golfista debes dejarte ir, concentrarse en las cosas que te pueden ayudarán a realizar un movimiento fluido.

¿Cuál es el propósito de la rutina pre-golpe?

#1 Mantente concentrado.

El tiempo entre golpes es para desconectar la mente y permanecer en el presente. Algo así como una especie de “meditación mientras andas” . Relajar el cerebro te ayudará a concentrarte mejor en la rutina pre-golpe. Debemos considerar a nuestra rutina como el proceso de activación mental, el momento en el que volvemos a concentrarnos y nos preparamos para un buen golpe.

#2 Asegúrate de que eliges correctamente tu objetivo.

Puede que suene demasiado obvio, pero te sorprenderíamos de la gran cantidad de golfistas aficionados que juegan sus golpes sin elegir un objetivo específico. Muchos otros no lo hacen con regularidad, estableciendo objetivos solo en algunos golpes.

La pregunta para realizarse antes de cada golpe, incluso antes de empezar con la rutina pre-golpe es; ¿Cuál es tu estrategia en este golpe? Y ¿Cuál es tu objetivo? cuánto más pequeño sea tu objetivo… ¡mejor!

#3 Comprometerse con el golpe

Comprometerse con el golpe es un factor tan importante como determinante. Cuando estas comprometido con el golpe te sientes libre de dudas, las dudas nunca derivan en buenos swings de golf. Utilicemos la práctica, tanto mental como física, para mejorar el compromiso contigo mismos y con tu golpe.

#4 Mantenerse en el momento presente

Los momentos en tu rutina pre-golpe donde te acercas a la bola hasta que inicias la subida del palo son cruciales y debes mantenerte completamente presente en ellos. Aunque lo hagas todo bien y realiza todos los pasos, una sola distracción, por pequeña que sea anulará todo el efecto de tu rutina.

Extra: Practicar rutina pre-golpe

Durante tus sesiones debes determinar que es lo más importante para ti cuando te concentras en el golpe. Es algo diferente para cada golfista. La mayoría de golfistas aficionados realizan su rutina pre-golpe de forma mecánica, de manera inconsciente. Aprovechar al máximo la rutina es lo que te ayudará a ser mejor golfista y conseguir mejores golpes. Especialmente en los momentos clave de la vuelta.

Por: Marc Puig

Un buen juego corto depende básicamente de tres factores; toque, sensación y técnica. Además de una buena imaginación para plantear el golpe adecuado en cada momento. 

Klever Tee Time / Redacción

Un principal problema que experimentan los golfistas aficionados alrededor de green es que se complican demasiado la vida, el golf ya es bastante complicado. En esta edición de consejos intentaremos simplificar al máximo el juego alrededor de green.

#1 Manos bloqueadas = chip consistente.

Casi todos los malos golpes de chip tienen su origen en una excesiva acción de manos y muñecas durante el golpeo. En un golpe de chip no debemos quebrar las muñecas, podemos controlar el golpe con los brazos y los hombros, pero las manos y muñecas deben actuar como un solo bloque, ajenas al golpe.

#2 Haz un chip simple

Este principio lo siguen todos los golfistas del Tour; No jugar nunca un golpe complicado cuando uno simple hace el mismo trabajo. Algo así como la mentalidad killer de un buen delantero de fútbol, si simplemente tiene que empujar el balón a gol… ¿para qué complicarse con jugadas?

Los buenos golfistas facilitan sus golpes alrededor de green con chips directos en lugar de arriesgados, pero bonitos, golpes por alto (cuando sea posible).

#3 Lanza con la mano y gana sensaciones

Una buena forma de ganar sensaciones e imaginación para el juego alrededor de green es lanzar bolas con la mano (en el green de prácticas) para observar como se comportan una vez botan en el suelo.  Al igual que cuando las golpeamos con el palo, diferentes trayectorias y velocidades, propiciarán diferentes rodadas de bola. Este recurso es muy bueno también para plantear el golpe en el recorrido.

#4 Madera 3 desde un lie duro y pelado.

Cuando cerca de green encuentres la bola en un lie duro y pelado, el objetivo principal será golpear primero la bola que el suelo, para evitar que el palo rebote o que se pueda hundir. La mejor opción en estos casos, para conseguir un contacto limpio, es usar la madera 3 con swing de putt.

Practica este golpe antes de emplearlo en el recorrido, la bola saldrá bastante viva, así que deberás habituarte al control de distancia.

#5 Mantén la bola baja y controlada

Siempre que sea posible la mejor opción es mantener la bola lo más baja posible. Jugar por alto puede ser muy bonito, incluso divertido, pero es mucho más difícil de ejecutar correctamente. Ya sabes, un swing más largo implica más riesgo.

Por otro lado, un swing corto y compacto, con la cara del palo recta es, prácticamente siempre, la mejor opción cuando no hay obstáculos en el camino.

#6 Déjate un putt en subida

Los golpes alrededor de green deben estar completamente planteados, nunca podemos tirar al tuntún. Evidentemente el objetivo principal será dejar la bola lo más cerca del hoyo que sea posible, para facilitar el putt.

Debemos tener en cuenta las caídas y pendientes del green, especialmente cerca del hoyo, para intentar dejar siempre un putt en subida. De este modo podremos tirarlo con más seguridad, facilitando el approach y putt, lo que no quieres nunca es dejarte un peligroso y tenso putt en bajada.

#7 Acorta backsing y alarga followtrough

Una de las principales causas de un juego corto inconsistente es la desaceleración del golpe, frenando la cabeza del palo a través del impacto. Este hecho hace que perdamos el control sobre el golpe y la distancia.

Es preferible realizar una subida ligeramente más corta y alargar el followtrough, de este modo nos aseguraremos de que la cara del palo pasa acelerando, lo que nos permitirá controlar mejor la bola.

Últimas reflexiones:

En definitiva, debemos tener claro un concepto. Alrdedor de green lo que nos interesa siempre es maximizar el control sobre la bola, así que la mejor opción es elegir el golpe que nos permita jugar la bola más baja y con menos swing. Minimizando al máximo las opciones de error.

Por: Marc Puig