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¿Empresa pequeña, pequeños problemas? El liderar una empresa pequeña no es fácil y se pueden presentar tantos o más inconvenientes que en una gran corporación.

Klever Tee Time / Redacción

El liderar una empresa pequeña es como ser el capitán de un barco. Es fundamental que te concentres en tus objetivos y metas para llegar a puerto seguro.

Uno de los problemas más comunes cuando se busca liderar una empresa pequeña es que se puede ver afectada la vida personal. Se buscan mejorar los resultados profesionales, poniendo muchas veces en riesgo nuestra calidad de vida, relación con nuestra familia y una buena calidad de vida.

Por eso, el primer consejo para liderar una empresa pequeña no tiene nada que ver con finanzas ni liderazgo, sino con nuestro bienestar. Debes recordar que, sin importar la empresa que lideremos o el trabajo que tengamos que hacer, la idea es dedicarnos a aquello que nos hace feliz. Siempre se van a presentar problemas y complicaciones, pero si al final del día no nos dedicamos a algo que nos haga felices no merece la pena.

Para liderar una empresa pequeña de forma debes mantener el control de tus emociones. Si lideras tu propia vida, puedes liderar tu empresa. Examina tus expresiones, reacciones y sentimientos continuamente para mejorar constantemente.

Muchos jefes piensan también que las soluciones solo las pueden encontrar los propios jefes. Para liderar una empresa pequeña tenemos que entender que el llegar a soluciones efectivas es un proceso basado en el trabajo en equipo. Las mayores enseñanzas pueden provenir de las personas que menos lo espera así que no desestimes ninguna opinión y mantén tu puerta y mente abierta a todas las opiniones. Recuerda que no es lo mismo liderar que ser un jefe.

El liderar una empresa pequeña se basa en muchas actitudes que se deben convertir en una forma de desempeñarse. La autodisciplina es muy importante, debido a que no tendrás a nadie evaluando tu trabajo o revisando tus resultados. La paciencia también es necesaria, ningún gran negocio nació de la noche a la mañana y se necesita tiempo para conocer el mercado, establecer una forma de trabajo en equipo y, en general, ver los resultados y los objetivos convertidos en realidad.

Para liderar una empresa pequeña también se necesita tenacidad y seguridad. Muchas veces tendrás que tomar decisiones fuera de tu zona de confort y afrontar las consecuencias si los resultados no son los esperados.

Al estar al cargo de un negocio, cualquiera que este sea, te darás cuenta que debes mantenerte al día siempre. Al liderar una empresa pequeña debes mantenerte en constante aprendizaje y crecimiento para crecer como persona, profesional y ayudar a tu empresa.

Al liderar una empresa pequeña tienes que tener como uno de los objetivos principales el unir al equipo alrededor de los objetivos del negocio. Una pequeña empresa se convierte, en la mayoría de las oportunidades, en una familia cuyo objetivo debe ser el constante aprendizaje y crecimiento.

Esto lleva a que uno de los retos más complicados al liderar una empresa pequeña es la cercanía que se tiene con el equipo. Entonces, debemos encontrar el punto en donde esa cercanía no afecte los resultados del trabajo diario. Ante esto, el mejor consejo el liderar con el corazón y dirigir con la mente.

Siempre recuerda reconocer el trabajo de todos y premiarlo para que el equipo se sienta estimado y motivado.

Para liderar una empresa pequeña una de las claves del éxito es elegir con cuidado al equipo. Un equipo talentoso, dedicado y entregado siempre dará buenos resultados. Por ejemplo, los vendedores son claves para el crecimiento de la empresa, por lo que es una excelente decisión elegir a los mejores para conformar un fuerte equipo de venta.

Es fundamental, al liderar una empresa pequeña, es tener un equipo en constante crecimiento. Para tener los mejores resultados se necesita la mejor actitud por lo que siempre será la mejor inversión el proporcionar una buena y constante formación en ventas, marketing y estrategias de crecimiento, además de que todos deben conocer al detalle el producto o servicio que se va a vender.

Uno de los trabajos al liderar una empresa pequeña es mantener al equipo de trabajo. Existirán momentos complicados y días difíciles, por lo que una de las tareas más importantes será mantener la mejor actitud siempre.

Al iniciar tu negocio, debes tener mucho cuidado con los números. Al liderar una empresa pequeña se deben calcular los precios de los productos y servicios y los costos, antes de terminar perdiendo el dinero. Si sientes que no tienes este tema bajo control, no dudes en solicitar ayuda.

Día a día, al liderar una empresa pequeña no olvides mantener una actitud positiva, evaluar las situaciones, visualizar los objetivos y constantemente mejorar las gestiones. No siempre será fácil, pero seguro valdrá la pena. ¡Ánimo!

El rediseño de una imagen corporativa o rebranding es, sin duda, una gran oportunidad para marcas y empresas de reinventarse

Klever Tee Time / Redacción

Establecer un nuevo posicionamiento, incrementar la relevancia ante sus clientes y el mercado y, por supuesto, impactar de manera positiva en su rentabilidad. Pero, ¿sabes qué, cuándo y cómo utilizarlo? 

 En qué consiste y los pasos necesarios para llevarlo a cabo de manera exitosa.  

Primero lo primero… ¿Qué es rebranding?

Cuando hablamos de rebranding nos estamos refiriendo al rediseño de identidad o imagen corporativa, así como al cambio de marca. Se trata de una estrategia tras la cual crearemos un nuevo término, diseño, nombre, símbolo o combinación de los mismos para una marca ya establecida. El objetivo es cambiar o mejorar el posicionamiento, actualizar la oferta de servicios o imagen en pro de alcanzar nuevas audiencias.

Pero ojo: más allá de los aspectos gráficos como logos y colores, cuando una marca se plantea un proceso tan complejo como éste, ya sea por necesidades comerciales o corporativas, es importante tener en cuenta las implicaciones de negocio y económicas que deben asumirse previamente y durante la implementación. 

¿Qué provoca un rebranding y cuándo hacerlo?

Antes de destinar recursos al cambio de una marca, las empresas deben cuestionarse si los cambios merecen la pena, qué beneficios obtendrán y cuál será la naturaleza de dicha transformación (actualización o un cambio completo, por mencionar dos ejemplos).

A continuación mencionamos seis de los principales detonadores de rebranding:

  1. Redefinición de la misión, visión y propósito. 
  2. Falta de actualización de la imagen corporativa por un periodo largo de tiempo.
  3. Falta de relevancia o vinculación con clientes. 
  4. Nuevo posicionamiento en el mercado. 
  5. Cambio en el liderazgo dentro de la empresa o corporación.
  6. Mala reputación

 Inside-out thinking 

En cuanto al primer paso, Martina Dapena Garay, Directora Argentina & Uruguay de another comenta: “es fundamental hacer una profunda inmersión para comprender todas aquellas conexiones psico-emocionales que deseamos modificar tras el rebranding. Una marca no es lo que hace una empresa o su aspecto, sino lo que la gente cree que hace y lo que siente por ella, por lo tanto nuestra investigación deberá tomar en cuenta tres aspectos principales: la marca y su propósito en el mundo, los clientes y su relacionamiento emocional con los productos y servicios, y el mundo con su contexto económico y social complejo y cambiante.”

El momento de la acción

Una vez que la investigación y el análisis nos han ayudado a identificar los cambios necesarios, el siguiente punto es entender la inversión respecto a los recursos operativos internos y externos para poner en marcha las mejoras, y posteriormente crear un equipo de marca multifuncional, que incluya desde recursos humanos y ventas, hasta otros expertos dentro de la organización. Igualmente, hay que considerar a todos los “héroes” internos que sean ampliamente respetados y sepan cómo funciona realmente la cultura y la política de la empresa. 

No te asustes: los diferentes egos e intereses probablemente chocarán y esto puede hacer que el desarrollo de la marca y su rebranding sea más complejo. Sin embargo, es mejor descubrir y tomar en cuenta estos puntos de vista divergentes durante el proceso de creación, que esperar a que surjan después de que la marca haya sido desarrollada y comunicada

Creando conexiones significativas 

Como mencionamos anteriormente, el rediseño de una identidad corporativa es un proceso que requerirá de paciencia y, sobre todo, de compromiso; pero también es una oportunidad muy valiosa para reiniciar, restablecer conexiones y generar relaciones más profundas con los clientes.

Por lo anterior, es crucial para el proyecto construir un concepto gráfico y visual con un verdadero y profundo significado que otorgue valor y comunique de una manera eficiente el ADN, la estrategia de negocio y la visión a futuro de marca, sin ningún titubeo.

Un acto radical

Finalmente, se debe entender que cambiar un logotipo o nombre no será suficiente si verdaderamente se quiere una transformación de marca: el enfoque debe ir más allá de la percepción de los clientes, nuestros productos y servicios y la diferenciación frente a competidores. 

Para ofrecer una metamorfosis completa, debemos llevar a cabo un proceso de conversión que va desde la operación, el equipo de liderazgo, la producción, la distribución, los recursos humanos y el servicio a cliente.

Posteriormente, se establecerá una estrategia de comunicación interna y externa que abarque distintos canales de comunicación y nos permita presentar y comunicar nuestra nueva imagen en el mercado. 

A continuación, compartimos una síntesis del proceso de rebranding:   

  1. Identificar los motivadores del cambio.
  2. Analizar las ventajas y riesgos que puede producir el rebranding. 
  3. Crear un plan de proyecto y un presupuesto para la inversión de recursos necesarios en la implementación. 
  4. Creación del brand team
  5. Planeación estratégica y conceptualización gráfica y creativa. 
  6. Alineación de procesos dentro la organización.
  7. Campaña interna y externa de relanzamiento.
  8. Medición constante del impacto dentro del mercado.

Sin importar el sector en el que te desempeñes, en algún momento será necesario que realices una reunión.

Klever Tee Time / Readcción

Estos encuentros tienen como objetivo aumentar la productividad, iniciar nuevos proyectos o compartir ideas. Sin embargo, muchas veces nos vemos atrapados en medio de reuniones improductivas, en realidad, un estudio demostró que más del 50% de los trabajadores aseguran que las reuniones son la principal pérdida de tiempo en el trabajo.

Por esto, es importante aprender a realizar reuniones efectivas de trabajo, con una buena organización del tiempo, logrando alcanzar los objetivos. Ante esto, te presentamos los mejores tips para lograr reuniones efectivas de trabajo.

Establecer un objetivo: Para lograr reuniones efectivas de trabajo se debe establecer el objetivo del encuentro, ya sea la generación de nuevas ideas, la recopilación de información o toma de decisiones. Si no está seguro de lo que se quiero lograr en el encuentro, probablemente no sucederá. Tener una agenda y objetivo claro es esencial para las reuniones efectivas de trabajo. No estamos hablando de reuniones sociales, sino de encuentros de trabajos orientados a objetivos, por lo que puede informar antes a los asistentes de lo que se desea lograr y evitar confusiones.

La preparación es clave: siguiendo con la necesidad de un objetivo, el informar sobre lo que se quiere lograr también ayuda a todos los asistentes a estar preparados. Para reuniones efectivas de trabajo todos los asistentes deben tener la información necesaria. Por esto, antes del encuentro se debe informar sobre los temas a tratar, los objetivos, las personas que abordarán cada tema, la hora y lugar del encuentro, además de cualquier información que considere necesaria. Si se realizan preguntas de seguimiento, se debe contar con la información necesaria para poder aprovechar al máximo el tiempo.

Algunas personas piensan que una reunión será mejor mientras más personas asistan. La realidad es que si buscamos reuniones efectivas de trabajo debemos preguntarnos ¿todas estas personas realmente necesitan acudir a la reunión? Muchas veces se puede realizar un encuentro con un grupo reducido y luego enviar un resumen breve al resto del equipo, mejorando la efectividad y evitando confusiones en el encuentro. En la mayoría de las reuniones el objetivo es tomar decisiones, no compartir información, por lo que se puede hacer uso de otras herramientas como el correo electrónico.

Buscar nuevas ideas: algunas veces, en los encuentros empiezan a verse el cansancio y la falta de las ideas. Para pasar de la poca energía a las reuniones efectivas de trabajo se puede hacer un cambio de ambiente. Tal vez hacer una reunión al aire libre o mientras se comparte un café evite la fatiga. Luego, se puede hacer un seguimiento para conocer si el equipo disfrutó el cambio de ambiente y permitió el nacimiento de nuevas ideas.

 No puedes permitir la impuntualidad. Las llegas tardías de los miembros del equipo pueden consumir entre 5 a 10 minutos. Las reuniones efectivas de trabajo se diferencian ya que todos los asistentes están a tiempo y listos. Además, el retraso injustificado demuestra una falta de respeto para el equipo. En caso de que alguna persona no llegue a la hora acordada, es recomendable iniciar el encuentro, respetando a la mayoría que llegó a tiempo.

Siempre mantenga el enfoque: en los encuentros, siempre habrá una o más personas que suelen perder el enfoque de la reunión hablando de otros temas. Aunque, esto no ocurra desde una mala intención, se debe tener mucho cuidado. Las reuniones efectivas de trabajo deben contar un con líder que se asegure de que las personas se concentren y comuniquen de forma eficiente, asumiendo la responsabilidad de guiar al grupo a los temas asignados. De igual forma, se debe evitar hablar de los mismos asuntos una y otra vez. Es necesario tener pasos de acción concretos y hacer un seguimiento de estos.

El beneficio del stand-up: en medio de las estrategias para lograr reuniones efectivas de trabajo, resalta el “stand-up” o reuniones de pie. Con esto, los asistentes se sienten más comprometidos con el encuentro y buscan la eficiencia. El estar de pie transmite urgencia, aumentando la eficiencia. Aunque puede parecer una opción que no es práctica, es necesario considerarlas